|
Paris, la cosmopolita.
El romanticismo esta en el aire de cada una de sus calles, sus
fachadas, sus monumentos maravillosos y el típico acento del idioma de sus
habitantes.
Situada
junto al río Sena y en la
confluencia de los ríos Marne, Bièvre
y Sérve, París
ha sido siempre un importante cruce de
los ejes norte-sur y este-oeste y centro
destacado de comercios e intercambio.
Para
visitar París hay que andar, hay que
caminar mucho. Desde el Arco de la
Defensa hasta el Arco del Triunfo,
pasando por la Plaza de la Concordia
mientras se recorren los Campos Elíseos.
París es luz, es amor, es clasicismo,
es belleza.
Las vistas desde la Tour Eiffel o Montmartre nos hacen sentir que
volamos en esa gran ciudad. Nada más hermoso que un paseo por el Sena o un café
en uno de los tantos bistrots.
Paseando
por París puedes escuchar las notas de
un acordeón mientras canta Edith Piaf.
Recorriendo los Campos Elíseos desde la
zona de La Defensa, un área con
edificios modernos y un arco de 100 m de
altura, hasta el Arco del Triunfo,
suceden teatros, cines, tiendas
especializadas en el turismo y grandes
cafés que, como aspecto curioso, tienen
las sillas y las mesas colocadas de cara
a la acera, en fila, como si los
clientes estuvieran viendo pasar una película.
La ciudad luz es el lugar perfecto para los enamorados de
todo el mundo.
|
|
|
Gastronomía En
cuanto a la comida en París, hay que
hablar del restaurante posiblemente más
famoso del mundo, el Maxim´s, en donde
puedes degustar excelentes platos.
Francia sigue siendo el elíseo los
gourmets. Exigencia importante para la
cocina francesa son los alimentos
frescos y eso no es ningún invento de
la Nouvelle Cuisine, siempre ha sido una
norma. También en la elaboración debe
ocupar un lugar destacando la calidad,
osea, la propiedad específica de los
alimentos. Compras Para
ir de compras, algo esencial también en
París, hay de todo. Lo que en otros
lugares es imposible, allí se convierte
en deseo hecho realidad. Moda, joyas,
antigüedades... El principal centro son
las Galerias Lafayette. Su gigantesca cúpula
de cristal da cobijo a unos almacenes en
los que destaca la planta baja, llena de
colonias y perfumes de lo más novedosos
y refinados.
|